
La premisa de "2" era grabar algo que no cayera en alguna etiqueta, que no sea una película de fácil clasificación, ni siquiera como experimental (que también tiene sus características), que tuviera elementos formales fuera de los márgenes académicos y cuya narrativa, a pesar de ser lineal, no cayera en las convenciones literarias aristotélicas del retrato convencional del personaje, con situaciones sin una lógica en la estructura del tiempo y espacio narrativo, a fin de evitar la previsibilidad, que lamentablemente son casi marca registrada en la mayoría de películas que se hacen por estos lares.
Algunos ven en esa libertad un camino fácil y llano, ya que sin un disciplinado seguimiento de las normas se puede hacer "cualquier cosa". Ven también flojera y desdén en la renuncia a los recursos técnicos como registro fotográfico, de sonido, y demás arbitrariedades visuales que cometen "videastas" como nosotros.
Pero, ¿Es la rebelión un trabajo fácil? Y no hablo sólo de resistencia, sino de agravios directos; de transgresiones, aberraciones formales y confrontaciones directas a una forma de ver (y concebir)el cine: tradicional, clásica, romántica, pero anacrónica y desconsiderada para quienes buscan "algo más".
No, la rebelión tiene su costo. Escaparse cada vez que tu cámara registra algo que se va pareciendo a "algo" o "alguien", evadir las olas y lanzar piedras de indefinida forma al mar no es tarea fácil. Si tienes la posibilidad de "mejorar", de estilizar o de usar cada vez más referencias a fin de hacer más "cercana" la obra, más digerible o más "parecida a", significaría renunciar a tus renuncias. Una renuncia es poder hacer algo, pero decidir no hacerlo por cualesquiera de los motivos que uno tiene por principios.
Por eso, y pondré como ejemplo La Cinta Blanca de Haneke, que es una buena película, pero no al nivel de Séptimo Continente, Tiempo del Lobo, 71 Fragmentos de una cronología al azar, o la genial Escondido. Haneke ganó la Palma de Oro en Cannes con una película que recurre a lo que su autor había renunciado y que era una buena marca personal: ausencia de narrador, de voz en off, de relato reminiscente y explicativo, así como de difuminados, trasiciones, de usar el costoso y "artístico" blanco y negro. Se puede considerar como concesiones que dieron sus frutos, pero que pierde en identidad.
No se trata de buscar una línea de producción, sino de pensamiento, que la película sea reflejo de ello, que sea el producto de un proceso inusual y que desde su inicio esté pensado para el desmarque.

"2" se grabó en el trayecto de 3 meses, grabando sólo los fines de semana (sólo contábamos con la cámara esos días, además de ser días que disponíamos todo el equipo...de 3 personas!!), y considerando las horas grabadas, un aproximado de 6 horas, el resultado fue satisfactorio. Linda Soto se agregó al equipo, después de aceptar nuestra propuesta (hicimos un casting vía Hi5, visitando perfiles de personas que tuvieran gustos cinematográficos afines a nuestros propósitos), aportando su peculiar carisma a la película. Y nos alegraba que ella, a pesar de ser fotógrafa profesional, no se escandalizaba del empobrecido (a drede) registro visual. Preparamos juntos los personajes viendo escenas de películas claves (una vez, tuvimos que hacerlo en un bar ya que no había donde), como Los Climas, En la Ciudad de Sylvia, El Nido Vacío, La Doble Vida de Verónica, 4 Meses, 3 Semanas y 2 Días, entre otras.

Tratamos de mostrar la cotidianidad de 2 personas que no se conocen, que viven en entornos diferenciados por lo socioeconómico, pero que coinciden en la actitud de la gente hacia ellos y de ellos hacia los demás; en la soledad en solitario, en la disfuncionalidad de la familia limeña, la ausencia paternal y tutorial que genera una desorientación, que lleva a la lejanía personal, el aislamiento, la incomprención de la secularidad de la vida y la suceptibilidad propia de los espíritus sensibles.
Antes de adentrarnos en los personajes, nos adentramos a su entorno, en un viaje en combi, como no puede ser de otro modo en Lima. Un plano con vista de gusano abre la película. Es una topográfica mirada que recorre la capital, y que va abriendose, mostrando caminos de la capital y a sus habitantes; unos niños que juegan a ser adultos y adultos que juegan a ser niños. Y de pronto la juventud, que en la película es eso, un intermedio, indefinido, inestable, y a veces hasta insostenible. "Ella" y "El" son representantes de eso; son jóvenes que no pueden dar el siguiente paso, porque al parecer es un paso atrás.












