sábado, 30 de enero de 2010

Programación Febrero 2010, Ciclo: “Sci-fiX” en el cineclub "Ojos abiertos"


Ciclo dedicado a películas de ciencia ficción, alejadas de todo convencionalismo del género, con propuestas bastante peculiares y despabilantes. Todos los jueves de Febrero, a las 7:30 p.m. en el Cineclub "Ojos Abiertos", de la Universidad Tecnológica del Perú (Av. Petit Thouars 195, Centro de Lima), Auditorio "Elisa Toullier de Valcárcel", pabellón "F" , 3º piso.

El ingreso es libre.

JUEVES 04 DE FEBRERO

American Astronaut (2001)

Director: Cory McAbee
País de producción: EUA.
Una extraña e inclasificable película, de bajo presupuesto y en blanco y negro, con tonos melancólicos, que se mezclan con toques de comedia existencial en una historia en la que un transportista espacial se enfrasca en una insólita misión interplanetaria repleta de embriones embalados, cadáveres perdidos, asesinos ávidos de venganza y números musicales por doquier.

JUEVES 11 DE FEBRERO

TL1: Mi reino por un platillo volador (2007)

Director: Tetsuo Lumiere
País de producción: Argentina
Esta es la historia de un director cinematográfico ultra independiente, con un único sueño: filmar una película de platillos voladores atacando la ciudad de Buenos Aires. Pero una extraña enfermedad, hace que ese sueño se transforme en una horrible pesadilla. Es una absurda película, estrafalaria y disparatada que raya la genialidad.

JUEVES 18 DE FEBRERO
Invasion of the Body Snatchers (1956)
Director: Don Siegel
País de producción: EUA.

En una pequeña ciudad americana, cosas extrañas empiezan a suceder cuando algunas personas empiezan a comportarse de modo extraño, como si realmente no fueran las personas que dicen ser. Una película de culto, un clásico de la ciencia ficción, es el epitome de la sci fi paranoica, además de una interesante denuncia política de los excesos anticomunistas (más conocida como la “cacería de brujas”) en EEUU. de los años cincuenta.

JUEVES 25 DE FEBRERO
Dark Star (1974)

Director: John Carpenter
País de producción: EUA.

Dark Star es una sátira del género de ciencia ficción. Esta atípica película narra las aventuras de cuatro astronautas aislados por décadas en la soledad del espacio, sin perseguir ningún fin, donde no hay un grave acontecimiento que solucionar, o si este existe, los protagonistas no lo perciben como importante ni el propio director nos lo hace creer así. El desenfado y la lucidez que muestra convierten a este producto de entretenimiento en una fuente de humor inteligente a la par que absurdo.

lunes, 25 de enero de 2010

Sobre el proceso de "2"


Para acercarse a una película hay que mentener una mirada abierta a la vez que escrutadora; una posición flexible y despejada de casi todos los prejuicios que pudieran haberse mentalizado. Aclaro esto porque si nos permitimos ver películas pensando que ya todo está clasificado, etiquetado y empaquetado, pues nos limitamos a un estrecho visor nada sorprendente y sencillamente aburrido.

La premisa de "2" era grabar algo que no cayera en alguna etiqueta, que no sea una película de fácil clasificación, ni siquiera como experimental (que también tiene sus características), que tuviera elementos formales fuera de los márgenes académicos y cuya narrativa, a pesar de ser lineal, no cayera en las convenciones literarias aristotélicas del retrato convencional del personaje, con situaciones sin una lógica en la estructura del tiempo y espacio narrativo, a fin de evitar la previsibilidad, que lamentablemente son casi marca registrada en la mayoría de películas que se hacen por estos lares.

Algunos ven en esa libertad un camino fácil y llano, ya que sin un disciplinado seguimiento de las normas se puede hacer "cualquier cosa". Ven también flojera y desdén en la renuncia a los recursos técnicos como registro fotográfico, de sonido, y demás arbitrariedades visuales que cometen "videastas" como nosotros.

Pero, ¿Es la rebelión un trabajo fácil? Y no hablo sólo de resistencia, sino de agravios directos; de transgresiones, aberraciones formales y confrontaciones directas a una forma de ver (y concebir)el cine: tradicional, clásica, romántica, pero anacrónica y desconsiderada para quienes buscan "algo más".

No, la rebelión tiene su costo. Escaparse cada vez que tu cámara registra algo que se va pareciendo a "algo" o "alguien", evadir las olas y lanzar piedras de indefinida forma al mar no es tarea fácil. Si tienes la posibilidad de "mejorar", de estilizar o de usar cada vez más referencias a fin de hacer más "cercana" la obra, más digerible o más "parecida a", significaría renunciar a tus renuncias. Una renuncia es poder hacer algo, pero decidir no hacerlo por cualesquiera de los motivos que uno tiene por principios.

Por eso, y pondré como ejemplo La Cinta Blanca de Haneke, que es una buena película, pero no al nivel de Séptimo Continente, Tiempo del Lobo, 71 Fragmentos de una cronología al azar, o la genial Escondido. Haneke ganó la Palma de Oro en Cannes con una película que recurre a lo que su autor había renunciado y que era una buena marca personal: ausencia de narrador, de voz en off, de relato reminiscente y explicativo, así como de difuminados, trasiciones, de usar el costoso y "artístico" blanco y negro. Se puede considerar como concesiones que dieron sus frutos, pero que pierde en identidad.

No se trata de buscar una línea de producción, sino de pensamiento, que la película sea reflejo de ello, que sea el producto de un proceso inusual y que desde su inicio esté pensado para el desmarque.
....

"2" se grabó en el trayecto de 3 meses, grabando sólo los fines de semana (sólo contábamos con la cámara esos días, además de ser días que disponíamos todo el equipo...de 3 personas!!), y considerando las horas grabadas, un aproximado de 6 horas, el resultado fue satisfactorio. Linda Soto se agregó al equipo, después de aceptar nuestra propuesta (hicimos un casting vía Hi5, visitando perfiles de personas que tuvieran gustos cinematográficos afines a nuestros propósitos), aportando su peculiar carisma a la película. Y nos alegraba que ella, a pesar de ser fotógrafa profesional, no se escandalizaba del empobrecido (a drede) registro visual. Preparamos juntos los personajes viendo escenas de películas claves (una vez, tuvimos que hacerlo en un bar ya que no había donde), como Los Climas, En la Ciudad de Sylvia, El Nido Vacío, La Doble Vida de Verónica, 4 Meses, 3 Semanas y 2 Días, entre otras.

Nuestro presupuesto total, fue de S/.80.00 (ochenta nuevos soles) aproximadamente, siendo gastado principalmente en movilidad, casetes miniDV (una vez, y por olvido, tuvimos que comprarlo en una bodega "ficha" de Miraflores, costándonos casi el doble de lo normal), y en los gastos de "producción" en el Yacana Bar y el Munich. Grabamos en todas las locaciones sin permiso, y sin advertir que grabaríamos (el mejor resultado fue en la fiesta en casa de un amigo) obteniendo resultados bastante espóntaneos, que inimaginablemente se podrían dirigir.

Tratamos de mostrar la cotidianidad de 2 personas que no se conocen, que viven en entornos diferenciados por lo socioeconómico, pero que coinciden en la actitud de la gente hacia ellos y de ellos hacia los demás; en la soledad en solitario, en la disfuncionalidad de la familia limeña, la ausencia paternal y tutorial que genera una desorientación, que lleva a la lejanía personal, el aislamiento, la incomprención de la secularidad de la vida y la suceptibilidad propia de los espíritus sensibles.

2 personas en Lima la indiferente, la apurada, la superficial y alienada; la resistencia del individuo al individualismo reinante. Es la supervivencia en un medio urbano hostil que ahoga y atormenta a los diferentes, quienes, no obstante, gozan y padecen escondidos entre la muchedumbre, camuflados entre el pavimento, la combi, el puente, la rivera del Rimac, los parques y estacionamientos. Viven como exóticos especímenes, forasteros que se cruzan entre ellos, que viven en constantes desencuentros, hasta que se hallan, se comprenden y se comparten.

Antes de adentrarnos en los personajes, nos adentramos a su entorno, en un viaje en combi, como no puede ser de otro modo en Lima. Un plano con vista de gusano abre la película. Es una topográfica mirada que recorre la capital, y que va abriendose, mostrando caminos de la capital y a sus habitantes; unos niños que juegan a ser adultos y adultos que juegan a ser niños. Y de pronto la juventud, que en la película es eso, un intermedio, indefinido, inestable, y a veces hasta insostenible. "Ella" y "El" son representantes de eso; son jóvenes que no pueden dar el siguiente paso, porque al parecer es un paso atrás.

Teniendo tan compleja premisa, "2" no pretende hacerse una película aleccionadora, ni del gusto de quienes optan por algo fácil de ver y entender. Tampoco añora ser valorada por la crítica especializada, Sino busca cumplir con su cometido de ser diferente desde su forma de producción, hasta la distribución/exhibición. Muy pronto, la podrá encontrar en la red, y en el paraíso de Polvos Azules, Pasaje 18.

*Este viernes 05 de febrero de 2010, a las 7.30 p.m. se re-estrena en el Centro cultural CAFAE-SE, Av. Arequipa 2985.






miércoles, 20 de enero de 2010

Dilemas del cine peruano

A veces no sé que es peor, que "no exista" un cine peruano, o que este exista bajo los estándares de una industria, porque producir industrialmente es hacerlo de un modo estandarizado; cada producto cortado no de la misma manera, pero si con la misma tijera, y muchas veces por las mismas manos.

Antes de pensar en una industria creo que lo lógico es pensar en el público, el mercado; el tipo de cultura de consumo de cine que hay en el país, así como los factores y actores para eso sea así.

Además de eso, díganme, ¿Qué película realizada bajo los patrones de una industria es o ha sido realmente paradigmática, que haya marcado un antes y un después? Fuera de los aportes técnicos, puedo arriesgarme a decir que ninguna, más bien, todo lo contrario, son las que han buscado salir de esos patrones las obras que realmente marcaron la historia del cine, y como prueba de ello, sólo citaré unos cuantos ejemplos ampliamente conocidos: Ciudadano Kane, El ladrón de bicicletas, Los 400 golpes, Al final de la escapada, Shadows, La Celebración, y un largo etc.

¿Qué necesitamos en el Perú para realizar películas destacables?

Veámos o al menos hagamos un acercamiento a cómo nace una película en condiciones industriales: Está el proyecto, con un concepto, con objetivos e intenciones claras (que deberían estar claras, ¿no?), para que con ello se escriba una historia; pues se quiere (o se debe) comunicar ideas, transmitiendo una posición sobre la vida y sus diferentes matices. Además de eso, se pretende que la película sea original, que aporte y se haga de alguna forma memorable, (un proyecto equivale a un conjunto de acciones articuladas que desean suplir una necesidad, previamente detectada). Antes de dar luz verde a un proyecto, este debe ser "aprobado" (lo que indica que debe ser calificado, que a su vez denota que hay criterios de evaluación...que son definidos por...los financiadores, ¿cierto?... ¿cierto?). Paso siguiente es solventarlo; conseguir los recursos humanos y materiales, presupuesto, afinar y programar detalladamente el proceso, y a grabar. La post producción, la edición de prueba, el corte final, la distribuición y la exhibición.

Un proceso bien elaborado no asegura un buen producto, un exhaustivo cuidado por la técnica tampoco, sobre todo porque lo que pesa en una obra artística (ya que una producción cinematográfica debería ser una obra de arte, ya sea de arte industrial o individual) son los factores humanos. Ninguna película realizada con un formulario para satisfacer demagógicas demandas, para incremetar el montonal; para la risa, el llanto, el susto y la erección fácil, evidenciando un gusto por la irreflexión, la ausencia de compromiso y el desdén moral, en todos los sentidos que se le quiera adquirir, va conseguir ser paradigmática.

¿Necesitamos un sistema de producción? ¡Claro! Pero que este no sea un émulo de sistemas enteramente fenicios, ni que se limite sólo a la financiación de proyectos. Necesitamos políticas concretas, que busquen soluciones para problemas de fondo, tales como la educación audiovisual y cinematográfica en colegios e instituciones educativas, pues se tiene que acercar el BUEN cine a la gente, incentivar la observación, el análisis, la mirada crítica, la interacción intelectual y sicoemotiva con la película; ofrecer alternativas abiertas y de fácil acceso que contrarresten la saturante cartelera hollywoodense, que ya ha acondicionado el gusto popular. Por eso ahora se debe salir al frente con el pie alto, recuperar terreno antes que nuestra cartelera se convierta en una versión real de "El amanecer de los muertos" (George romero, 1978) o alguna pesadilla salida de argumentos de Huxley, Orwell o Bradbury.

Se necesitan políticas de promoción y respaldo de espacios que exhiban un cine "diferente", gestionar la distribuición y exhibición de obras con calidad de contenido (si eso significa regular la cartelera, pues ¿porqué no? si se ha dejado tanto tiempo a la "autoregulación" conforme al "mercado"), y sobre todo, se necesita crear una Escuela de Cine ya sea con apoyo estatal, o con subvenciones del sector privado (porque de lo contrario el cine seguirá siendo una carrera profesional de difícil acceso...no todos pueden estudiar en la U. de Lima o la Católica, mucho menos en el extranjero), sin que haya condicionantes o censuras de por medio, y de donde salgan profesionales que no sólo vean el cine como elemento catártico, o diario audiovisual, sino como una oportunidad para decir algo importante, trascendente, para transmitir algo signicativo. Que el cine sea realmente democratizado, y considerado como una manifestación cultural, al alcance de la población, y no necesariamente "popularizado" como pretenden los gurús del gusto chabacano.

Podemos aspirar a ser un país con industria, pero si no se apoya la variedad, lo alternativo, los riesgos artísticos, los rechazos a lo establecido, lo impuesto por una industria estupidizante, como las toneladas de celuloide distribuidas como si de ayuda humanitaria se tratase, no mejorará el panorama actual en cuestión de calidad. Si sólo se apuesta por lo convencional, lo irreflexivo, lo predigerido, sólo esperaremos que haya esfuerzos particulares y aíslados a los que después se colen para la foto los mismos de siempre. Se puede pensar que el público no espera películas que le exijan, que no les atraiga algo más que un par de horas de escapismo y entretenimiento puro, "sano"...Pero ¿Quién lo ha establecido así? ¿Y porqué no hay voces de inconformidad alzadas y actos de decencia contra tal atropello?


Si continuamos pensando que el asunto va por más continuidad para los cineastas; darles una industria donde se puedan desenvolver y "desarrollar", sólo agregaremos más espacio en la casa para la misma familia. Perdónenme, pero no creo que el país y los peruanos necesiten darle miles de dólares para que los cineastas del círculo (o circuito, como quieran llamarle) ensayen, cometan menos errores, tengan más continuidad y sigan produciendo bajo la misma forma de pensar, de ver y mostrar el "mundo"... No necesitamos ver las versiones mejoradas de Tarata o Cu4tro.


Para concluir, se necesitan muchas cosas para cambiar el panorama cinematográfico nacional, que actualmente sólo se puede apoyar en obras que han salido de propuestas artísticas arriesgadas, pero debe tenerse en consideración las razones de fondo, los pasos a seguir deben ser resultado no sólo de debates, estudios e investigaciones sobre "qué quiere" consumir el público, sino en el porqué y para qué, extendiendo a su vez este cuestionamiento a los cineastas y productores. Sólo así habrá un sinceramiento a la hora de realizar y entregar las películas al escrutinio público y de la crítica, porque no es que haya malas películas, sino que simplemente parecen no tener claro a dónde apuntaban cuando las hicieron, y creo honestamente que el público y la crítica sincera puede identificarlo así, y a nadie le gusta que le "estafen" de esa manera.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Reseña de la 1º Muestra de cine limeño 2009

Les presentamos una reseña de la 1º muestra de cine limeño 2009, escrita por el profesor Alberto Sotelo:

Una interesante iniciativa en un año de vacas flacas. Normalmente se cree que el cine peruano está regido en su mayoría por los patrones estéticos limeños, los cuales en las últimas décadas están marcados por las repercusiones de los fenómenos sociales, tales como la migración andina a la capital, el terrorismo, y la marginalidad en diversos aspectos de la vida metropolitana. Pero la constante y pujante producción al interior del país, modifica esa visión centralista. Paradójicamente, es el cine de provincias el que mejor se ha adaptado a una realidad global cambiante, en referencia al cine, la de la producción en formatos digitales y video. Menciono esto porque, tal vez sea el caso que la influencia esta vez venga del interior, y no me refiero a la mal llamada "cultura chicha".

Los jóvenes directores que exhibieron sus producciones en la 1º muestra de cine limeño han cambiado mi forma de entender, hasta ahora, el cine peruano. Ellos no explotan el caos de la informalidad limeña, ni su bizarra vida nocturna, o la versátil comicidad popular, y tampoco los variopintos personajes que agoran la ciudad. Han apostado por la Lima personal, la que viven o interpretan ellos. Sus propuestas , artísticas y arriesgadas, sin llegar a ser frescas, pero totalmente necesarias en el oásis del cine capitalino.

Eduardo Quispe presentó los largometrajes "1" y "2". Y ya desde los títulos estaba siendo provocador. A esto, el jóven director mencionó que el título es un indicador que no considera necesario, pues él no está planteando una historia encerrada en una trama o al tratamiento de un tema. "1" es una película que juega al documental casero. El planteamiento es aparentemente sencillo, pero muy interesante; son tres versiones diferentes de un mismo momento entre una pareja de jóvenes que intentan cortejarse, viendo frustradas todas sus aspiraciones por diversos motivos. Está grabada sin artilugios, con pocos recursos, tanto narrativos como estructurales; con muchas renuncias en lo técnico, y bastantes denuncias en lo formal. Podría decir que es una película que hace todo lo que está a su alcance para ser transgresora; Eduardo Quispe es un perfeccionista de la imperfección. Su evidente falta de apegarse a lo establecido, lo aceptable, a las convenciones de producción hacen que su rebeldía sea simpática, o antipática, dependiendo desde que posición se vea.

El hiperrealismo de la película se acentúa cuando los personajes hablan, tartamudean, desarticulan y desvarían. Si bien la base de la película son los diálogos (los cuales son destacados si se considera que no se ha escrito guión), uno no puede evitar sentir la ciudad pesando en sus ojos, sus gestos, y en ese marco sonoro, que desespera por momentos, lleno de sonidos sucios; pregones, bocinazos, frenadas y silbatos. Uno se va preparando a lo que se viene cuando de pronto el silente y contemplativo inicio se ve irrumpido por el ruido de un avión. Hay cinco personajes en "1", dos de ellos presenciales y tres implícitos: "Él" y "Ella" (los personajes tampoco tienen nombres), a ellos se suma la ex pareja de "Ella", presente a través del teléfono móvil al que no deja de estar pendiente, el cuarto, la ciudad, que representa el espacio de desarrollo donde los personajes (no) se ubican (todas las situaciones terminan en el enorme edificio del centro cívico, representando lo inalcanzable), y el quinto no es otro que la mismísima mala suerte, arriesgándome a considerarla como la verdadera protagonista de la película.

En"2", el director decide abrir los planos, mostrar esta vez sí de forma explícita la ciudad. Pero para mi grata sorpresa no se trata de una vista turística, ni mucho menos con influencias de "realismo social". Quispe utiliza la ciudad como metáfora, realiza una relectura de espacios como el río Rimac, el cerro San Cristobal y sus faldas adornadas de casitas color pastel, así como algunos detalles de las calles limeñas y su gente, para poder representar la situación interna de los dos protagonistas, cada uno viviendo la soledad desde su lugar a ambos extremos sociales de la ciudad. En "2" no hay una prédica o propaganda, ni hay panfletos socialistas, y sin embargo, es destacable la sutileza con la que trata la diferencia socio-económica y la igualdad de condiciones emocionales. Ambos personajes viven solos y en soledad, incapaces de adaptarse o socializar en un medio aparentemente hostil para su inusitada sensibilidad. Esto se representa a través de las imágenes de palomas y gallinazos; es decir, en la ciudad o eres gavilán o paloma.


Rafael Arévalo es un director friki, apelativo que de buena gana aceptaría. Ha creado un mundo donde los limeños se comunican por telepatía (interesante y creativa solución para evitar problemas con el sonido, ya que fue grabada con una cámara casera), en una ciudad gris, casi vacía e indiferente. Su propuesta es la exploración de la naturaleza humana a través de un grupo de "Alienados", unos jóvenes fanáticos de los ovnis que han asumido la identidad de un astro, según su personalidad. Hay muchas referencias al cine b, los hombres de negro, las persecusiones, las agrupaciones clandestinas, incluso, el mismo director hace 2 papeles diferentes en la película. A esto se suma la frescura de un relato no lineal; intrincado, entrecortado, bastante original, y exigente, al que hay que prestarle bastante atención; es una película difícil de ver en el buen sentido de la palabra. Sólo como guión la película ya consiguió un buen logro. La fotografía ha sido acertada, casi toda la película usa una clave baja (se utilizó blanco y negro como solución al problema del registro), que por momentos hace guiños a Eraserhead y Caligari, destaca la escena grabada en la Costa Verde. La banda sonora es igual de extraña, la canción final del grupo Boomerang es sencillamente genial. El director mencionó que hizo una película que sus profesores de comunicación odiaran, y no sé hasta que punto lo consiguió, ya que ha abofeteado la convencional manera de hacer un largometraje del sub género de ciencia ficción experimental. Es una película que está hecha para ser de culto.

Por su parte, Fernando Montenegro se acomoda muy bien en el cine de género. El suspense de su película "Encierro" es bastante inusual y original, además de ser efectivo. A esto, se suma el hecho de que no existe un director peruano en ese género, ya que las Jarjachas, Pistakos, Tunches y demás son más cómicos que terroríficos, y encajan mejor como parte de una imaginería costumbrista, por lo que la propuesta de Fernando se vuelve más arriesgada. En la película, Dafne es una escritora sin mucho exito comercial que decide conseguir una foto de un fantasma real para usarla como portada de su novela, una estrategia de marketing sugerida por su editor . Se puede notar una posible autoreferencia entre el director y su protagonista, que usan el género del terror para llamar la atención, pero que proponen un tratamiento artístico, y una autoexigencia que connota vocación, pasión y disciplina. La estética es bastante lograda para el mínimo presupuesto que manejó la película, se utiliza blanco y negro y color, según lo requiera la historia. Cada personaje posee un color característico, que lo describe y representa. Muy buena la fotografía (la película fue grabada en HD), saturando los verdes y rojos de las escenas en el campo. El aspecto literario de la historia marca su narración, haciéndose por momentos poética y hasta lírica. El ritmo del relato no deja un espacio en blanco, pues, si quitáramos lo fantasmal, esta no dejaría de ser una interesante mirada al proceso creativo de un artista; su necesidad expresiva, su búsqueda de la "obra perfecta", además de la frustración por no resaltar, y su decisión de hacer lo que haga falta para salir a la luz. Destacable es la escena en el hospital abandonado, con esa camilla de ginecólogo y esos aparatos que duelen de sólo verlos.

En resumen, podría decir que la generación Youtube ya tiene sus representantes en el país, lo cual es gratificante, considerando que ninguno ha recibido un centavo del estado o alguna productora, de esas que andan por ahí. Se merece hacer seguimiento a estos jóvenes directores, y que no nos sorprenda que de pronto empiecen a dar que hablar en el exterior, pues se sabe bien que en nuestro país encaja de maravilla la frase "no hay profeta en su propia tierra".

Alberto Sotelo
Comunicador.