sábado, 19 de marzo de 2011

ACLARANDO...A PARTIR DE ESTA SEMANA, NUESTRAS PROYECCIONES SERÁ LOS MARTES A LAS 7:30 P.M.

Estimados, les comunicamos que a partir de esta semana, las proyecciones de nuestro cineclub se realizarán los martes desde las 7:30 p.m. De esta forma, la proyección de este martes 22 de marzo de 2011 es WAITING FOR LOVE,  tercera película de la trilogía del amor de James Lee. El siguiente marte 29, estaremos presentando cortometrajes peruanos, muchos de ellos en calidad de estreno...no se lo pierdan, la entrada es  LIBRE y es en el lugar de siempre; Local de Talleres de arte UTP Pasaje Hernán Velarde 179, Lima.

martes, 8 de marzo de 2011

CON USTEDES, EL CINECLUB "VIDEANDO" DEL COLECTIVO CINESTESIA




El colectivo Cinestesia, después de programar por 2 años en el cineclub “Ojos abiertos” de la UTP, ha intentado siempre mantener una programación atractiva para los amantes del cine, con ciclos especiales, temáticos, por autores, vanguardias, (sub) géneros, etc... Comunica al público en general que ese espacio está ahora en manos de la Dirección de Cultura de la UTP, con la que no tenemos ninguna relación, ni afinidad, por lo cual, no nos responsabilizamos ni participamos de los ciclos que en adelante se programen en ese cineclub.

Sin embargo, continuaremos programando en nuestro espacio habitual, el local de talleres de arte de la UTP, ubicado en pasaje Hernán Velarde 179, Lima (altura de la cuadra 1 de Petit Thouars), esta vez, con el nombre “videando”…


A continuación; les presentamos la lista de actividades de nuestro cineclub:


Ciclo: “James Lee: La trilogía del amor”


James Lee es un director primordial del nuevo cine malayo, que surge desde el video digital y el cortometraje, realizado con la precariedad propia de un movimiento “Do it yourself”. Su trayectoria como director es variada, desde sus experimentos con el género y propuestas más personales, siendo a su vez productor, director de fotografía e incluso actor, principalmente para otro director del movimiento Tan Chui Mui, y también en la primeras películas de Amir Muhammad o Ho Yuhang, a través de su propia productora, Doghouse73 o de la del grupo, Da Huang.


La “trilogía del amor” es una de sus propuestas más interesantes, contienen las películas:


BEFORE WE FALL IN LOVE AGAIN (Nian ni ru xi)



 Malasia / 2006 / 99 min.


Proyección: JUEVES 10 DE MARZO 2011, 7:30 P.M.


Ling Yue desaparece misteriosamente. Un mes después, Chang, su marido, decide ir a Praga a buscarla, ya que ella siempre se ha sentido fascinada por esta ciudad y es posible que se encuentre allí. Antes de emprender el viaje aparece Tong, un hombre que dice ser el amante de Ling Yue, y que también necesita saber por qué ha desaparecido. Una película sobre sueños, recuerdos y traiciones, en definitiva, un rompecabezas armado con piezas de emociones humanas.


THINGS WE DO WHEN WE FALL IN LOVE



Malasia / 2007 /89 min.


Proyección: JUEVES 17 DE MARZO 2011, 7:30 P.M.


Narra la historia de dos amantes que están intentando encontrar una solución a su relación, lo que provoca discusiones a menudo. Un día deciden emprender un viaje fuera de la ciudad en coche. Su esperanza es poder resolver los problemas, o al menos escapar temporalmente de ellos. Una relación difícil que sin embargo se sustenta gracias al gran amor que se tienen uno al otro.



WAITING FOR LOVE



Malasia / 2007 / 70 min.


Proyección: MARTES 22 DE MARZO 2011, 7:30 P.M.


Tres escenas sobre tres parejas cada una de ellas retratada en un punto conflictivo de su relación. En la primera escena, Lim y Amelia son una pareja que llevan juntos cinco años. Él trata de salvar su relación y le pregunta a su pareja si desea casarse. Una carta de un admirador añadirá más tensión a la relación. En la segunda escena, Pete y Bernice son una pareja que llevan ya diez años juntos. Ellos no se casan porque no creen en el matrimonio. Sin embargo, ella un día se da cuenta de que puede que él no sea su pareja ideal. En la tercera escena, Ami y Lai son una pareja de amantes. Puede que sea su último encuentro, o tal vez no.


MARTES 29 DE MARZO 2011, 7:30 P.M.


NUEVO CINE PERUANO:
CORTOMETRAJES DE MONICA PALOMINO, MIGUEL VARGAS, EDUARDO QUISPE, JIM MARCELO, MARIO CASTRO y HUGO PALOMINO.

 
AGAIN de Hugo Palomino (7 min.)
La espera, el entusiasmo, la ansiedad, la desesperación, el cansancio y la renuncia...La esperanza, la cita, la espera, el entusiasmo, la ansiedad...etc...

GARANTÍA DE POR VIDA de Eduardo Quispe (2 min.)
Un vistazo al instante después del suicidio de un joven, intentando entender el porqué de su decisión.
INTRIGAS I de Eduardo Quispe (10 min.)
Un par de amigos conversan sobre las relaciones de poder que se dan entre una pareja. Uno de ellos es el director de un cortometraje que se está enamorando de su protagonista, echando abajo su discurso en la práctica.

LIBERTAD Y DEMOCRACIA de Eduardo Quispe (5 min.)
Un requiem para los desaparecidos por el terrorismo de estado durante la guerra interna.
CUBO de Mónica Palomino (1:10 min.)
Universos paralelos que dialogan; un personaje misterioso limitado a repetirse en tiempo y espacio.
“X” de Mario Castro (5 min.)
Contemplativo. Un ejercicio estético y sensorial que desafía nuestra capacidad de atención.
OBJETO de Jim Marcelo (3 min.)
Animación. ¿las personas son fines o sólo medios, son individuos particulares o proyeccciones de los demás?
CONCRETO de miguel Vargas (7 min.)
Ficción/documental, el techado de una casa en un paraje alejado de la ciudad muestra los niveles de construcción de la sociedad limeña.

Conversatorio con los directores al final de la proyección.




miércoles, 5 de enero de 2011

CICLO ENERO 2011: "LO QUE (NO) SE VIÓ DEL 2010"


Como ya acostumbramos, el cineclub "Ojos abiertos" que Cinestesia programa en la UTP, presenta las películas que no se estrenaron en las salas comerciales o culturales y que creemos, deben ser vistas. Son todos los jueves de enero 2011, a las 7:30 p.m. en Pasaje Hernán Velarde 179, Lima (a la altura de la crda 1 de Petit Thouars). El ingreso es libre. No se lo pierdan.

Jueves 06 enero, 7:30 p.m.

Lung Boonmee raluek chat
(El tio Bomme recuerda sus vidas pasadas)

Apichatpong Weerasethakul - Tailandia, 2010


El campo, la ciudad, los mitos, fantasmas, criaturas extrañas, y bueno, también humanos. Esta inclasificable, extrañísima pero hermosa y excelente película fue ganadora de la última Palma de Oro en Cannes, y nos muestra un compendio de todo el cine e universo de Apitchapong Weerasethakul. Tienes que verla.


Jueves 13 enero, 7:30 p.m.

The Limits of control
(Los Limites del control)

Jim Jarmusch - EUA, 2009



El mejor Jarmusch desde hace bastante tiempo (y eso que Broken flowers es muy buena), argumento minimalista, profundo, enigmático, y lleno de filosofía oriental. Una película que juega con el género de 'espías', pero que no es otra cosa que un elogio y apologia al arte.

Jueves 20 enero, 7:30 p.m.
Kynodontas
(Canino)
Giorgos Lanthimos - Grecia, 2009



Una rareza griega, emparentado con el cine de Haneke, ganadora del premio especial en Cannes 2010. Es una crítica despiadada al control parental y el componente modelador que los padres inevitablemente ejercen con sus hijos. Óptima para diferenciar los pequeños matices que existen entre enseñar y educar, amaestrar y guiar, moldear y proyectar.

Jueves 27 enero, 7:30 p.m.
Visage
(Rostro)
Tsai Ming Liang - Francia, Taiwan, 2009


Un cineasta pretende filmar el mito de “Salomé” en el Museo del Louvre, París. Presentando también casi todos los elementos de sus trabajos anteriores, la película es un simbólico guiño al cine francés (occidental?); un requiem que termina por decorar el Louvre con aquellas antiguas figuras, pero no por ello exentas de melancólica belleza, entre ellas Jeanne Moreau, Laetitia Casta ,Fanny Ardant, además de la estelar participación de Jean-Pierre Léaud, el Antoine de Truffaut de antaño. Un homenaje al cine moderno y una muestra de cine 'del futuro'.






viernes, 31 de diciembre de 2010

LOS CINEASTAS DE VERDAD



Pienso que un cineasta/artista siempre se debe a sí mismo, pero nunca olvida dónde está parado. Tampoco ignora la realidad política y social, ni se hace de la vista gorda ante la injusticia, los abusos, y las desigualdades en cualquiera de los niveles y en los distintos ámbitos de la vida.

Sin importar lo que diga el posmodernismo (o mejor dicho, la posvanguardia) el activismo en los artistas es casi inherente. De una u otra forma la rebeldía es un requisito artístico; la denuncia una norma y la referencia contextual (histórica/o no), un elemento indispensable en la creación, ya sea con un tratamiento directo o indirecto.

Los artistas, en su mayoría presumen una imagen de míticos marginales, visionarios de un mundo mejor a través de mostrar lo peor de nuestra miserable realidad. En todas las épocas han tenido posturas iconoclastas (la mayoría de veces parricidas), desafiando a las autoridades políticas, académicas y morales de su época; enfrentándose a los reaccionarios del stablishment, aquel patronato geriátrico, arbitrario y lleno de prejuicios sobre casi todo, y que son una invitación abierta a la disensión.


Toda revolución formal nace de una posición contraria a lo establecido, que no sólo se atañe a la técnica, sino al pensamiento, la ética/estética; un modo de ser, hacer y estar. Esas inquietudes de buscar ‘una manera diferente’, atentar contra las normas y convenciones es una actitud propia del artista, independientemente a su trascendencia en la historia.

Sin la necesidad de ser un artista político, el artista hace política, porque expresa y comparte una visión del mundo. Mucho más con los considerados artistas ‘del futuro’, aquellos seres proféticos que se han adelantado a su época con los pies en la tierra y la cabeza en los cielos o el infierno, según sea el caso.

Resumiendo, el cineasta que hace arte (¿los cineastas de verdad?) busca siempre hacer las cosas de una manera diferente, producto de tener un inconformismo y una forma particular de pensar y ver el mundo.

No me imagino a Apitchapong Weerasethakul, a mí entender el cineasta/artista de la década, en una actitud avasallada y convenientemente alineada ante una situación que amerita la indignación. Como prueba de ello, unas palabras del buen Api:

“En Uncle Boonmee… he querido hacer un tributo al pasado, a mis películas pasadas. Hay un tema recurrente en toda la película que es el tema del reencuentro de los personajes, del recuerdo y de la memoria… y bajo todo eso, hay una conciencia política del lugar donde se ha rodado que es el noroeste de Tailandia. No son dos partes claramente distinguidas, pero sí se habla de un cine que ya ha pasado. Espero que mi siguiente película esté enfocada a explicar o desarrollar algún tema socio-político y adentrarme más en la actualidad de mi país.” (Entrevista realizada por Gloria Fernández, noviembre 2010.)

Cabe precisar que el genio tailandés en nombre del arte y la verdadera libertad, desafía constantemente a la dictadura de su país, como miembro activo de la asociación Free Thai Cinema. Además, que mejor activismo que la producción de las bellas imágenes que la censura tailandesa no puede ocultar, por más esforzadas que sean sus cavernarias intenciones.

(Si entiendes tailandés, o te quieres dar el trabajo de traducir en google, este es el link del movimiento: http://freethaicinema.blogspot.com/)

Jean Luc Godard, un cineasta referente para muchas generaciones, tanto por sus constantes transgresiones formales, como por su posición política; denunciaba los atropellos de su gobierno en la guerra argelina, la posición servil de Francia ante la guerra de Vietnam, además de encabezar las manifestaciones de aquel mayo del 68 parisino que canceló el Festival de Cannes de ese año, siendo también parte del movimiento por la creación de la nación palestina, las luchas por los derechos civiles de los afro ascendientes, denunciar las guerras y matanzas de todas las banderas, como la que ocurrió en los noventa en Los Balcanes, eso, sin contar con su etapa de activismo político en el grupo Dziga Vertov.

Y ya estando en su calidad de mito viviente, se da el lujo de arrochar al Festival de Cannes en más de una ocasión, a pesar de las invitaciones con honores y todo, por cuestión de “principios”. Ni que decir del arroz que le arrojó al Oscar honorífico.

Una perla más: El genial director franco-suizo donó dinero en setiembre de este año, para la defensa legal de James Climent, un ciudadano francés multado con 20 mil euros por descargar 13, 788 audios MP3 a través de BitTorrent. Godard mencionó en su momento: “No es de donde tomas las cosas, es adonde las llevas... Estoy en contra del Hadopi (la ley francesa de coyright en internet), obviamente. La propiedad intelectual no existe…”

Lelouch, Godard, Truffaut, Malle y Polanski en reunión que suspendió el Festival de Cannes para sumarse a las protestas de mayo del 68.
Tomás Gutiérrez De Alea, el gran Titón mando a rodar a los camaradas del ICAIC (Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos) de la dictadura estalinista de Fidel, entre otras cosas, por las intervenciones políticas a las temáticas y tratamiento de las películas, así como las censuras que producía dicho Instituto. El compromiso con el arte y la conciencia es mayor que el que se pueda tener con el poder o los poderosos, cualquiera que sea su bandera política.

Buñuel y sus enfrentamientos abiertos al franquismo y al clero cómplice, Visconti, Rosellini y otros del neorrealismo italiano enfrentándose al fascismo italiano y alemán (a pesar de comenzar su carrera bajo el fascismo, Rosellini nunca fue leal al duce, ni besó su mano. En el caso de Visconti, su película Ossessione 1942 es considerada la primera película neo-realista de denuncia contra los excesos del fascismo, que la censuró hasta quitarle la mitad del metraje y prohibir hasta 1976 su exhibición internacional), Kieslowski y sus enfrentamientos al régimen comunista polaco, Jan Svankmajer provocador casi incendiario del régimen checo, Costa Gavras y su compromiso con las luchas sociales de casi todo el mundo, los hermanos Dardenne y sus denuncias de las desigualdades en la Europa del milenio, camino que también transita Bruno Dumont, Laurent Cantet, entre muchos otros geniales cineastas del planeta.

En el Perú, ¿alguien se atrevería a enfrentarse a todos como lo hizo Tsai Ming Liang con “El sabor de la sandía”?. Cuenta la historia que la Oficina de Información del Gobierno (GIO, siglas en inglés), ente gubernamental taiwanés, responsable de determinar la publicaciones y de realizar los cambios editoriales a las películas antes de que lleguen a las pantallas, intentó calificar la película como “obscena” y trató de cortarla (además, por la controversia por la escena musical en que Chen Shiang-chyi y Lu Yi-ching interpretan un baile erótico alrededor y sobre la estatua del Generalísimo Chiang Kai-shek en plena plaza del Museo Nacional del Palacio en Taiwan), a lo que el cineasta malayo reclamó y amenazó con no proyectarla en la isla si no se proyectaba la película tal y como él la había concebido, ante lo cual, la GIO quedó mundialmente desprestigiada (dado que la película acababa de ser reconocida en varios festivales, incluyendo la Berlinale) y acabó por ceder. Es más, después de las controversias, las autoridades de Tai Pei otorgaron un premio especial al buen Tsai por promover la imagen de la ciudad, a pesar que Tsai no muestras las favorables vistas turísticas, ni culturales de Taiwan.

Rescato una frase del escritor y cineasta independiente Alberto Fuguet:

“…Cuando las ideas son vagas, necesitamos imágenes claras. Personalmente, no creo que ningún artista deba tener ninguna responsabilidad más allá de su propia historia, personajes, estética y ética. No creo que es necesario ni obligatorio tener que ayudar a una causa mayor o ajena ni hacerse cargo de temas actuales o urgentes. Pero por otra parte… sorprende ver tanta irresponsabilidad estética.”

(Sobre el mayo del 68, escrito en mayo del 2008).

Es un hecho que dentro de cada cinematografía en el mundo existen predilecciones hacia consentidos que entran dentro de los estándares de lo exigido por cada industria.

Es inevitable que se constituyan neo-cortesanos alrededor del poder de turno, pero que un verdadero artista lo haga, es lo complicado, por no decir inaceptable. No puede haber compatibilidad de intereses entre aquellos que sólo tienen por dios el vientre y los que se descarnan y desmiembran (o deberían) en cada obra de arte.

                                              …………………………….

Estos meses vi con vergüenza a muchas de las figuras de la cinematografía nacional apoyando un proyecto de ley que le da más dinero a las distribuidoras y exhibidoras que saturan nuestras carteleras de chatarra hollywodense, y que además, maltratan cada que pueden a las pocas películas que se estrenan en salas comerciales.

Pregunta: ¿Algún cineasta/artista de verdad estaría de la mano de un personaje como Carlos Raffo defendiendo una ley que beneficia a las trasnacionales contaminantes de las carteleras mundiales?

No olvidemos que Raffo, cuya infame frase desencadenó este post, es defensor del dictador, asesino, traidor, ladrón, corrupto y corruptor de Alberto Fujimori. ¿O es que eso no cuenta a la hora de tener una posición? Si hasta en un inicio al señor Lombardi le daba asco la idea.

Y aunque después del escándalo desatado por una aprobación escandalosa de un proyecto de ley de escándalo en el legislativo, hubo quienes se pronunciaron y que dieron un paso atrás en su apoyo a esta ley, o al grupo humano que la impulsaba, juntamente a otras pocas que reclamaba tímidamente para no perder las ‘maneras’, siempre con el ‘respeto a los colegas’ o mejor dicho para pasar el asunto por agua tibia, sin embargo, las cosas estuvieron claras:

- Se mintió a la opinión pública mencionando que esta ley era consensuada por la comunidad cinematográfica para beneficio de la misma.

- Se mintió a la comunidad cinematográfica cuando decían con orgullo que iban a conseguir más fondos para la producción nacional, pues la ley eliminaba el aporte del estado a Conacine (sujetándolo a la buena voluntad de las majors), además del aporte a los cortometrajistas.

- Se mintió al mencionar en primera instancia un beneficio al cine regional del 20%, cuando en realidad era el 3%.

- Se mintió y se miente al mencionar que aprobar esta ley es la única alternativa para obtener más fondos para el cine nacional, pues, si como esperamos este proyecto de ley es observado por el ejecutivo, regresa al congreso, donde se puede volver a elaborar un proyecto que contenga un verdadero impulso a la cinematografía. Basta ya de resignaciones por el cuento del ‘mal menor’.

Ahora, ¿es inocencia, ingenuidad o complicidad disimulada? No puedes apoyar abiertamente lo que no conoces bien, sin prever consecuencias, y si lo haces, no es justo que apeles a las ‘buenas intenciones’, que es un término que queda ridiculizado ante tanta (ir)responsabilidad.

Pero, siendo comprensivos, digamos que es hora que los cineastas peruanos de verdad hagan lo que en un inicio debieron hacer; luchar para que los pocos fondos del estado para la promoción del cine nacional se incrementen, se descentralicen y se encaucen al desarrollo de la cinematografía del país (que no significa estrictamente que crezcan las multisalas de cine en el país) sin necesidad de empeñar la decencia, la actitud artística y el desafío personal de ser autoexigente, autocrítico, y ser consciente que las subvenciones son un apoyo inicial para cualquier carrera artística de verdad.

Es gratificante saber que hay artistas verdaderos que se han fajado la lucha verdadera por el verdadero desarrollo del cine nacional. Es bueno saber que ellos pueden mirar de frente sin que se les acuse de nada en este embrollo, que las manos limpias y el interés colectivo priman por encima de las poses, las glorias de papel y del bolsillo satisfecho con el alma vacía.

Para los que no, pues, nunca es tarde, sobre todo si se es un artista, uno de verdad.