Play es una palabra en inglés que me encanta. Puede referirse a situaciones lúdicas, tanto como a serias y acartonadas.
Ahora, no todo juego es “juego”, hay juegos que son bastante serios. Todo está en que hay de por medio al jugar, y principalmente el porqué jugamos, lo cual determinará el cómo lo hacemos.
Hubo algunas publicaciones sobre “2”, la película que realizamos el año pasado, y que ha tenido mejor cobertura que trabajos anteriores. Dudas y no impresiones, interrogantes y no apreciaciones es lo que dejó “2” entre las personas que la vieron, por lo cual me siento satisfecho, ya que mencioné en las presentaciones que ha tenido que esta es una película provocadora y no para el disfrute visual, o al menos no de la forma convencional. A muchos eso les sonará a excusas, justificaciones que no se transmiten en lo que vieron, y que no será tampoco, ni con el tiempo, el epítome del trabajo de cinestesia. “2” es una película nacida bajo la premisa de abandonar un lenguaje que por más que evoluciona y se renueva constantemente ya no sorprende. Me explico: una historia que se construye en base a los códigos propios del lenguaje, respetando los formatos, y las elucubraciones que puede permitir el guión, que según lo plantean, es el alma de la película, su quid, su eje, la espina dorsal de la película.
Y no hay porqué “dudarlo”; un guión es la película, pero en palabras, como diría Mckay es escribir “pensando en imágenes”. Y no hablo sólo de un storyboard, story line, o hasta una historieta bastante detallista y detallada (y con ello, ya no necesito hacer una película). Ahora, antes de pensar en un guión, debes pensar en qué quieres comunicar, o cuál es tu objetivo. Para ello necesitas (y permítanme enumerar):
- Idea nucleo
- Idea dramática
- Intención principal y secundaria
- Niveles narrativos (historia, relato, narración)
- Conflicto: motivo, intención, objetivo, intencionalidad última
- Puntos de giro
- Carrera de obstáculos, nudos de acción
- Progresión dramática. Curva dramática, Paradigma ternario.
- Clímax
- Desenlace
Listo, ya tienes las ideas claras, además ordenadas y construidas. Ahora, necesitas definir personajes, por lo que debes construirlos en base a los estándares clásicos o bien puede ser en los modernos (“personajes problemáticos”, les llaman algunos), y también idear algo llamado “arcos de transformación”; saber dónde, cuándo y cómo el personaje debe asumir cierta actitud y postura en la historia (“guiones de vida”).
Ahora, necesitas también construir un contexto, un mundo, un universo diegético; es decir, cada lugar donde el personaje y sus pares (e impares), se desarrollen y relacionen a través de un tratamiento de estadios progresivos y dramáticos (se reconocen 4 estadios: 1- Estadio inalterado 2- Alteración ó perturbación 3- La lucha y 4- El ajuste). Esto tiene una serie de significancias vinculadas con el planteamiento y objetivos de la obra; la unidad de significación de escenas, microestructuras y funcionalidad.
Adicionalmente, se debe considerar la lógica del comportamiento social, pues toda obra pretende (o debe pretender) alcanzar la verosimilitud, teniendo un buen manejo de información narrativa, un cuidadoso tratamiento del tiempo y el espacio (ya sea que nuestra estructura sea lineal o no lineal, cronológica o las llamadas historias “atemporales”). Y sin olvidarnos que tanto la fotografía (claves tonales, expresivas, campos de profundidad, focalización, filtros de luz, etc..), el sonido (acusmático o visualizado y el sonido in/off), son parte del lenguaje, que la forma y el fondo, (el qué digo y cómo lo digo), tema y tratamiento van siempre de la mano.
Pregunta: ¿Y qué pasa si sencillamente todo lo descrito anteriormente me importa un rábano?
Cuando planteaba “1” explicaba que si todas las películas, geniales y consideradas (por mi también) obras excelsas del cine, pues sencillamente estaban escritas y eran leídas como si de un material bibliográfico se tratase, un libro (bien) pensado en imágenes. Y es lógico, si existen las normas establecidas, se pueden expender creatividad, y no lo niego, pero hasta la creatividad y originalidad tienen un límite y en el cine ya se agotaron, o se han desgastado hasta la previsibilidad.
No se puede reinventar el cine, ni su lenguaje, por eso sólo se puede renunciar, renunciar a lo que se llamó cine, y a cómo se usa ese lenguaje.
No se trata de no tener reglas, ni de rebelarse contra el lenguaje. Se trata de tener tus propias reglas, tu propio lenguaje.
No se puede tener nada en contra del lenguaje, porque el lenguaje es puro.
Una película que tiene que (obligatoriamente) tener una historia extraordinaria, ya sea de una estructura austera o de una compleja: desde un enamoramiento, hasta unos ataques alienígenas contra la tierra (ambas situaciones, a mi opinión, bastante emparentadas), con personajes que deben poseer una humanidad detallada y metafísicamente construida (aunque por ser tan bien elaborada, pierde su humanidad natural). Los personajes donde hasta sus errores son aciertos (vale decir, son parte de una historia construida de tal manera en la que ese error logrará algo provechoso para la misma), que sus logros sean hazañas de diverso calibre (ya sea en el espacio íntimo o en lo colectivo), héroes y villanos; villanos héroes, y héroes villanos, víctimas y victimarios, presas y cazadores…¿Porqué?
Desde los personajes austeros y complejos, pasando por los personajes entrañables y apreciados, están también los admirables, las eminencias, hasta los personajes deleznables y abyectos. Están también los “marcianos”, los frikis, los jonkis, grunges, punk, suicidas, sicópatas, etc… de Jarmusch, Kawase, (Kyoshi) Kurosawa, Chan-wook, Lynch, Herzog, Jarman, Korine, Gillian, Gondry, Kauffman, Jonze, Anderson (Wes y Paul T.), Nolan, Clark, etc…
Búsqueda de redención, de amor, de justicia, venganza, sentido de la vida, de trascendencia, de logros…¿Porqué? ¿Para qué?
Yo digo no. No puede ser el guión (un buen material literario), el alma de una película.¿Qué pasaría si a Warhol, June Paik, Brakhage, Rybczynski, Mekas, Anger o Duncan se les encargara hacer una película con guión de Lubitsch, Wilder o Kauffman?
Me dijeron una vez que Avatar es “un peliculón” y que verla en 3D es “ver otra película”.
¿Qué pasaría si a El Custodio, de Rodrigo Moreno le quitabas ese final jalado de los pelos, si a Blisfully yours le quitabas las escenas de sexo, si a El Séptimo Continente le quitabas el suicidio colectivo, si este simplemente se quedaba en lo implícito? Para que me entiendan mejor: ¿Qué pasa si a tu película le quitas los momentos de clímax, si no hay crescendo, si todo lo que pasa son pormenores y asuntos sin interés, pero que si uno tiene una mirada detalla todo lo que suprimiste se construye en tu interior?
¿Qué pasa si ya no le preguntas al director qué quiso decir, sino que te preguntas a ti qué quiere decir?
Eso me parece más cinematográfico, que las imágenes hablen, y no indicar ni subrayar algo que el espectador debe darse cuenta por sí mismo, y que la significancia se construya en el proceso de visionar/meditar. Se trata de mirada, no de vista.
…...
Está bien, no hagas lo que yo digo, ni hagas las cosas porque te las dicen, no hagas lo que “tienes” que hacer, no compartas mi visión del cine, pero haz tus reglas, haz tu lenguaje, haz tu arte. Comunica, pero no digas lo que quieren escuchar, ni lo digas de la forma como quieren escucharlo, di lo que quieres comunicar, sé honesto contigo, con los demás, porque haz meditado de forma consciente y responsable en lo que vas a decir y haz llegado a la conclusión de que es importante de ser oído (visto).
Prescinde de los que piensan tener todo encajonado y clasificado, de los “profesionales”, ya que un profesional es aquel que ama y se dedica a lo que hace, sabiendo lo que hace. No escuches a los que juzgan tu trabajo sin entender primero qué te motivo a hacerlo o qué querías comunicar. Huye de opiniones de quienes quieren domesticarte, rehúsa a ser etiquetado, renuncia a ser uno más, renuncia a quedarte callado, cabizbajo, renuncia a seguir las rutas del mapa, ¡haz tu propia ruta!
Que tu equipo técnico sea el que crees que deba ser, que tus recursos sean los que te sirvan y no los que deban estar porque “así se hacen las cosas”.
Ve a la fiesta, y lleva tu música. Lleva tu comida, ve con lo que tengas puesto. Todo tiene lugar sólo cuando lo defines al caminar.
¿Qué pasa si ya no necesitas de equipos y técnicos costosos? ¿Y si ya no quieres productores, ni financistas que quieran interferir y no apoyar? ¿Si no necesitas de distribuidores, ni ejecutivos, ni burocracia? ¿Qué pasa si ya no necesitas a CONACINE?
Sólo necesitas hacer tu película. Sólo necesitas lugares donde exhibir, y los hay. Y si aún consideras que estos son pocos, pues genera los espacios: colegios, universidades, centros culturales, cineclubs, locales comunales, comités vecinales, cooperativas, la calle… Tienes internet, con millones potenciales espectadores esperándote, tienes Polvos Azules, el Hueco, los mercados.
¿Tienes tu idea? ¿Tienes tu cámara?
¿Quién más quiere jugar?