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lunes, 6 de julio de 2009

SOBRE EL PROCESO DE "1" (tercera parte)

El director no tiene la última palabra, no es una directocracia, ni un “autor” al estilo pedante francés. Por eso el equipo está conformado por amigos que, aparte de respetarnos, tenemos más o menos, las mismas inquietudes sobre el cine, el arte y la vida. El director es una especie de desencadenante de ideas sobre una idea básica, debatida y concluida en conjunto previo a filmar. No se trata de grabar por grabar, sino de conseguir algo en ese proceso que no termina ni en la proyección, pues preferimos que sea de permanente dialogo con quienes la vean, y obviamente con nosotros.

La calidad de imagen importa, pero no es determinante. Si no poseemos una cámara mejor, ¿Para qué hacernos problemas?, la idea es hacer la película. De hecho que si se puede conseguir mejoras, se harán, pero sin que eso nos limite a hacer la película. De igual forma con el sonido, ya que todo el sonido prácticamente es ambiental. No entramos a esto de ensuciarlo, cual decálogo de Perrone, sino a ser lo más claro que nuestras posibilidades y recursos nos lo permitan.
Nos interesa mucho el lenguaje cinematográfico, pero creemos que es muy plástico y moldeable, de modo que no nos deje una gramática y sintaxis estricta. Y sobre todo, como todo lenguaje está en constante evolución.

Todos, como equipo, somos amantes del cine. Es lo principal para dedicarnos a esto, fieles a ese otro cliché que adoptamos como nuestro; “es por amor al arte”.
Si pudiéramos hablar de referentes, como para dejar en claro que no somos simplemente improvisados o grandes chiquillos que juegan a ser cineastas. Nombraríamos a John Cassavetes, Michael Haneke, Jim Jarmusch, Daniel Burman, Paul Thomas Anderson, Wes Anderson, Apichatpong Weerasethakul, Atom Egoyan, Derek Jarman, Lisandro Alonso, Albertina Carri, Glauber Rocha, Andrei Tarkovski, Tsai Ming Liang, Krzysztof_Kieslowski, Hou Hsiao Hsien, Naomi Kawase, Kim Ki Duk, Won Kar Wai, Lucrecia Martel, Richard Linklater (sobre todo su primera etapa), Jean Luc Godard, Woody Allen, Los Hnos Dardenne y de hecho, también los Coen, Vicent Gallo, y porqué no, los Dogme 95, así como los clásicos Billy Wilder, Igmar Bergman, Pier Paolo Pasolini y Eric Von Stroheim. Diríamos que tenemos una deuda de amar al cine por estos apasionados cineastas, a quienes les debemos más de una desvelada rompecabezas, y jaquecas/banquetes intelectuales.

martes, 30 de junio de 2009

Sobre el proceso de “1” (primera parte)

Después de sobrealimentarnos con cine, coincidimos que era tiempo de experimentar con nuestras impresiones…Después de todo éramos estudiantes de arte. Y aunque eso no era un condicionante para hacer “cosas creativas” si nos estimulaba a la producción. Nuestra experiencia no ha sido muy original, a pesar de todos nuestros esfuerzos. Y es que habíamos visto tantas cosas (y faltando muchas más por ver) que es difícil siquiera pensar que algo llegue a ser “original”. Pero nuestra búsqueda de no caer en convencionalismos, ni seguir recetas (ni siquiera del tipo “vanguardistas”) para intentar algo propio, más que original. Es decir, ya no buscar sorprender a los demás, sino buscar cumplir el desafío de no hacer algo que siga códigos económicos, estéticos, estilísticos, y sobre todo ideológicos. Sentirse bien de estar haciendo las cosas “a tu manera”…si alguna satisfacción te da el cine es esa, supongo. Crear un mundo bajo tus reglas, y que se vayan al carajo todos.


Hay algo importante en esto; renunciamos al concepto consumista del “público”. No existe “El público” al menos no como nos lo tratan de englobar los yuppies del marketing, existen personas con un gusto particular, con una individualidad a la que se intenta enajenar y masificar. Existen quienes pueden elegir esa posición pasiva, y a quienes no se les enseñó otra forma de ver, por lo que la voluntad personal ha sido invadida y ultrajada. Pero no son un todo, ni son todos. Es por eso estúpido pensar que habrá películas “para todos los gustos” o que gustará a un grupo “objetivo”, pensamos que más bien hay quienes se sensibilizan con lo que dices, y sienten empatía por tus ideas, eso es comunicación; es personal e inigualable.

Bueno, dejando de lado el narcisismo propio de estudiantes de arte, pensábamos en que se había dicho tanto y se había perdido tanto más por decir. La honestidad sobre todo. No me van a decir que las películas de Josué Méndez, Claudia Llosa, Álvaro Velarde, Aldo Salvini, y, ¿porqué no? Francisco Lombardi (ya saben que más por su pasado que por su presente o futuro…sí, no hay futuro para una estrella apagada), eran suficientemente honestas. Existe una presión clara en sus trabajos; quien lo quiera negar está siendo condescendiente. Hacer una película que intente seguir sólo el motivo de hacerla, y que este motivo no se tergiverse con cuán aceptada sea, cuántos premios pueda ganar, a cuántos Festivales la puedo llevar, o cuánto se recuperará de lo invertido. Se ha perdido ese sentido con el éxito regular de, por lejos, los mejores cineastas peruanos. No estamos tratando de ser parricidas, creemos que, de hecho, no estaríamos ni hablando, ni pensando en cine honesto, sin los nombres mencionados. Sólo decimos que el cine nacional no debería, ni debe, estar marcado sólo por ese camino. No todos tenemos la bendición de Conacine y su muro de 35 mm. Ni de Ibermedia, ni de los medios, ni de haber estudiado en el exterior, ni tener familias que nos hereden algo más que el apellido. Todo país tiene su sótano, y a mucha honra, quisimos estar ahí. Queríamos saber de su existencia primero, y al comprobarlo, quisimos que nuestro concepto de cine fluya libre en ese enmohecido nicho ecológico. No por esa ambición Friki de ser marginal; ni el rey lagarto, ni algo parecido. Sólo por esa libertad, por esa satisfacción de no conceder nada, ni a nadie que no sea a tu deseo de crear. Ese, creemos, es el logro y la satisfacción para todo aquel que se haya aventurado a crear.
Por eso renunciamos a los recursos técnicos; eso de trabajar con soportes “cinematográficos”, con tipos de lente, filtros, luces, boom, trípodes, Dolly, steady, etc…no iba con nosotros. Sólo 3 personas, una idea y una cámara handycam. Después a chambear en la computadora con el software gratuito que te dan con la cámara.